En muchas cosas hoy pensé;
Tantas cosas hoy soñé,
Pero tú, tú no podías faltar en ese sueño.
Te soñé, mientras melosas baladas acunaban mi alma,
Mientras el viento de fresca primaveraAcariciaba mi afanosa piel.
En muchas cosas hoy pensé,
Muchas hoy anhelé
Pero tú, tú no podías faltar en ese anhelo.
Te anhelé, con el corazón lleno de rosas,
Palpitante de locas esperanzas, tan profundas e inmensas como el océano.
En muchas cosas hoy he pensado,Y entre tantas cosas, sólo tú, sólo tú...
Pensé en ti; en esta extraña y alocada aventura donde
Corro el riesgo de enamorarme.
Te imaginé, junto a mí
Camuflados en un sólo abrazo.
Mientras la faz del sol se dormía en la espalda del horizonte,
Y sin saber con certeza, cuál es el sentimiento que me motiva a hacerloPensé en ti; en tus besos;
en tus caricias; en tus radiantes ojos.
Te pensé, sin poder eludir el dolor y el gozo,
Sin poder eludir la aspiración, y la resignación.
Hoy te confieso, que aunque no deseaba enamorarme
te haz convertido en mi universo,
Que habitas en mi rojo corazón, lo golpeas impetuosamente
En todos sus rincones; lo haces latir con premura
Como las alas de un millón de palomas inquietas,
Como el apresurado motor del tiempo en fuga.
Hoy pensé en ti
Y el cosmos lleno de luceros sentí envolviéndome
Cual una gran iluminada burbuja.
Hoy te soñé
Y en un cuento de hadas me sentí
Donde en el ambiente se esparcía la magia desgajada
De tu hechicero corazón. Fui tu princesa y tú mi príncipe azul.
Hoy te sentí
Y entre un infinito campo de perfumadas margaritas,
Creí permanecer; y una explosión de mariposas
Creí contemplar en el aire cargado de ensueños;
Y sentí a mi alma bailar entre remolinos de pétalos de flores...
Hoy te añoré
Y sentí cómo la sangre de mi corazón
Le hacía cosquillas a mis lágrimas dormidas.
Sentí cómo cada gotita salada me basaba las mejillas;
Y con la piel estremecida, lentamente cerré los ojos mojados
Y me adormecí en la inmensidad del verde pastizal...
En tantas cosas hoy pensé,
Tantas hoy soñé,
Y tú... tú no podías faltar en ese sueño...
